Isco marca la diferencia y mantiene al Betis en la buena senda europea
Cuando los partidos se cierran y los detalles marcan el desenlace, aparecen los jugadores llamados a asumir responsabilidades. Eso fue precisamente lo que ocurrió en La Cartuja. En una noche exigente y de máxima igualdad, Isco Alarcón volvió a demostrar por qué se ha convertido en la referencia futbolística del Real Betis. El malagueño atraviesa uno de los momentos más brillantes de su segunda etapa en la élite y vuelve a demostrar, partido tras partido, que sigue siendo capaz de decidir encuentros de máxima exigencia.
La acción clave del Betis Feyenoord llegó poco antes de la hora de juego. Una mano de St. Juste dentro del área llevó al colegiado a señalar penalti. Isco tomó el balón sin titubeos y ejecutó el lanzamiento con la serenidad que caracteriza a los futbolistas acostumbrados a convivir con la presión. Su disparo, ajustado y raso, engañó completamente a Tjark Ernst y desató la celebración de una afición que ya intuía la importancia de aquel momento.
Sin embargo, reducir la actuación del capitán bético al gol sería injusto. Desde el inicio fue el encargado de conectar líneas, ordenar el ataque y aportar claridad en la circulación del balón. Situado por detrás del delantero dentro del habitual 4-2-3-1 de Pellegrini, se convirtió en el principal argumento creativo de un Betis que encontró en su criterio la mejor vía para superar la organización defensiva del Feyenoord.
Buena parte del peligro local nació de su entendimiento con Antony. El brasileño y el malagueño ofrecieron varios destellos de calidad entre líneas, intercambiando posiciones y generando espacios que pusieron en aprietos a la zaga neerlandesa. Se escuchaba en el público a aficionados decir que Isco estaba bailón, y es cierto que buscaba el balón desde los inicios de las jugadas, combinando y moviendo al equipo rival.
Antes del descanso, Isco ya había avisado de sus intenciones. En una de las acciones más destacadas del primer periodo, recogió un rechace en el área tras una intervención de Ernst a disparo de Troy Parrott y conectó una volea instantánea que obligó al guardameta visitante a realizar otra intervención de gran mérito.
La influencia del exinternacional español fue reconocida también por los aficionados. Su actuación le valió el premio al Jugador del Partido en la votación realizada por los usuarios de Sofascore, confirmando la sensación generalizada de que había sido el futbolista más determinante sobre el césped.
La ovación que recibió en el minuto 79, cuando fue sustituido por Giovani Lo Celso, terminó de resumir su partido. La Cartuja se puso en pie para despedir a un jugador que no solo había marcado el gol de la victoria, sino que había liderado al equipo durante los momentos de mayor exigencia.