Héctor Bellerín, capitán del Betis, el regreso soñado
El regreso por amor al club de la infancia y la conexión heredada del Polígono de San Pablo
Este artículo va de colores, del color blanco de la inocencia y del verde de la esperanza. Pero empecemos con el gris característico de la ciudad de Londres. Para Héctor Bellerín, jugador del Real Betis, su vida cambió precisamente con estos colores; ese instante ocurrió al fichar por el Betis y llegar a Sevilla para asentarse como futbolista.
Tras diez años de inviernos ingleses donde el sol era un invitado fugaz, vivir en Sevilla significó el comienzo de una danza infinita, un baile que aún perdura y que con el tiempo va mostrando sus mejores pasos.
Con la llegada desde el frío al equipo calentito de la Palmera, Bellerín buscaba reconciliar su presente con una descendencia paternal que siempre había vibrado en verde y blanco, es que nació bético, y todavía no lo sabía… ¿O sí?